Pocas minifiguras trabajan más duro que el bondadoso fontanero. Aceptará cualquier trabajo, sin importar lo desordenado que sea, y siempre lo hace con una sonrisa alegre en su rostro. Mientras tenga su confianza y su actitud positiva, no hay nada que no pueda soportar. Es bueno que esté dispuesto a emprender proyectos difíciles, porque no te creerías las cosas raras con las que se encuentra el fontanero en un día normal. Desde civilizaciones perdidas en las cloacas hasta invasores alienígenas en las cañerías, lo ha visto todo... y lo que es aún más impresionante, ¡al final siempre consigue que el retrete se desatasque!