«¡Entendido!» No hay nadie más dedicado a atrapar a los malos que el valiente policía. Puede que trabaje en la gran ciudad, pero perseguirá sin descanso a los delincuentes sin importar dónde intenten esconderse, arriesgando su vida y su integridad física todos los días mientras cumple con su deber de proteger al público y hacer cumplir la ley. Los ladrones pueden huir al lejano desierto o al denso bosque, pero siempre escucharán los pasos del policía que los sigue. Y justo cuando crean que se han llevado el botín, allí estará él, con su placa reluciente y sus esposas, para arrestarlos y llevarlos a la cárcel. Infringe la ley y ten cuidado: ¡el policía siempre recibe su minifigura!